Día 2: No te compares

Compararse con los demas Reto Autoestima

En nuestra sociedad estamos sometidos a constantes comparaciones, ya que el hecho de compararse con los demás es utilizado como un parámetro: así determinamos si cumplimos con los estándares sociales que cumple «todo el mundo».

Desde pequeños nos comparan con nuestros hermanos, primos o amigos, diciéndonos frases como por ejemplo «Tu hermana se porta mejor que tú». Sin querer, los adultos nos enseñan la peor cara de las comparaciones, pensando que de esa forma aprenderemos del ejemplo de otros niños.

En realidad, compararse con los demás produce en nosotros el efecto contrario. En lugar de aprender observamos a ese otro niño que es mejor que nosotros y nos sentimos peor que ellos, lo cual puede desencadenar en envidias, malestar y una disminución de nuestra autoestima.

Al crecer ya hemos aprendido a compararnos con los demás. Las niñas contemplan como sus amigas más bonitas se llevan al chico que les gusta. Los niños van viendo como sus amigos maduran antes que ellos. Nos convertimos en adultos prestando más atención a todo lo que nos falta, y casi ni nos fijamos en todas las cosas buenas que sí tenemos.

De esta manera realizamos constantemente evaluaciones en las que nosotros estamos por debajo o por detrás de los demás. Sin darnos cuenta, cada vez que nos comparamos sentimos que valemos menos. Cuando creemos que lo que hemos hecho o lo que hemos conseguido es insuficiente, está mal, o es poca cosa, existe una falta de valoración y un autoconcepto negativo. Es decir, que compararse con los demás aumenta nuestra inseguridad y reduce nuestra autoestima.

Dejar de compararse con los demás Reto Autoestima

¿Las comparaciones son odiosas? Depende

El problema no está en compararse con los demás. En realidad lo que ocasiona malestar es la forma en que realizamos la comparación. La clave está en compararnos con otros desde la objetividad, sin juzgar si esa diferencia es buena o mala. Si simplemente observamos nuestras diferencias como algo natural, podremos sacar provecho de ellas.

El mundo sería muy aburrido si todos fuésemos iguales. Observar únicamente las diferencias en las cuales creemos que «salimos perdiendo» o que «somos menos» sólo nos llenará de frustración. Además, ¿quién dice que «salimos perdiendo» con esas diferencias? ¿No has pensado nunca que quizá no sea necesario tener eso que ves en otros para ser feliz?

Tal vez yo piense que por no tener un trabajo de gerente soy menos que mi vecino, quien sí es gerente. Pero tal vez yo no seré feliz con un trabajo de gerente, tal vez lo que me haga feliz sea convertirme en fisioterapeuta. Es decir, socialmente está muy bien visto que yo estudie administración y trabaje como gerente, pero tal vez ese no sea mi camino. Entonces, ¿por qué pierdo el tiempo comparándome con mi vecino? Lo mejor sería escucharme a mí mismo para averiguar cuál es el trabajo que realmente quiero.

Por otro lado, es normal que otros tengan talentos de los cuales carecemos. También es normal que otros hayan conseguido cosas que nosotros no hemos logrado aún. Las cualidades físicas, virtudes, talentos y logros no pueden ser los mismos para todo el mundo, y eso está bien, es deseable que así sea. Nadie debe sentirse menos por no tener los talentos que ve en otros, porque cada uno de nosotros tiene talentos que otros desean.

Si todos nos dedicamos a mirar lo del otro en vez de mirarnos a nosotros mismos, viviremos frustrados. Pero si nos dedicamos a mirar los talentos que tenemos en lugar de centrarnos en los demás, desarrollaremos esos talentos y nos sentiremos más plenos. Lo que quiero transmitirte es que todo esto es cuestión de enfoque.

Cómo usar las comparaciones a nuestro favor

Por ejemplo, dos amigas que tienen problemas de salud por el exceso de peso se ponen de acuerdo para empezar juntas un plan de alimentación saludable y ejercicios. Digamos que se ponen en acción, pero una de las dos consigue perder peso antes que la otra. Si la segunda se enfoca en los kilos que ha perdido su amiga y en lo estupenda que se ve, está prestando atención a una cualidad positiva de su amiga, un logro.

Esto es genial, enfocar la atención en las cosas positivas siempre es bueno y recomendable. Sin embargo, cuando ve que ella no ha conseguido perder ni un kilo, empieza a sentirse menos que su amiga: más fea, más gorda, y con menos fuerza de voluntad. Es en ese punto donde debemos prestar atención a lo que sentimos y pensamos. Como todo en esta vida es cuestión de enfoque, es posible darle la vuelta a esta situación.

Alleria Bienestar Reto Autoestima

Si esta mujer se fija en el peso que ha perdido su compañera y se dice a sí misma que ella también puede lograrlo, entonces estará consiguiendo que la comparación sea positiva. En lugar de sentirse fea, gorda y sin voluntad, empieza a llenarse de motivación. Pero lo más importante es que empezar a sentirse capaz la lleva a valorarse, y no por el hecho de perder peso. Puede darse cuenta de que el conseguir o no un logro no determina su valía. Ella vale lo mismo con o sin ese logro, es decir, con o sin esos kilos de más.

En lugar de sentirse menos y deprimida, se siente capaz y motivada. Estos pensamientos le hacen sentir que si su amiga pudo ella también podrá. Y entonces ocurre la magia: se inspira en su amiga para cumplir su propio plan de comidas saludables y ejercicios. Incluso podría pedirle a su amiga algunos consejos que le hayan funcionado para conseguir su objetivo.

Dejar de compararse con los demás

A través de este enfoque podemos valorar como algo positivo las diferencias existentes entre nosotros. Al dejar de compararse con los demás, la vida deja de ser una competencia para ver quien tiene más o quien puede más. En lugar de sentirnos inferiores podemos obtener inspiración de las comparaciones cuando somos nosotros quienes no tenemos (aún) eso que tienen otros. Y si somos quienes han conseguido eso que otros quieren, en lugar de querer sentirnos superiores podemos ayudarles a que también lo consigan. Podemos compartir nuestra experiencia u ofrecer un consejo. Podemos devolver en bien lo que que hemos logrado para bien.

Por último quiero agregar que todos valemos lo mismo. Una persona que ha obtenido un título universitario vale lo mismo que una persona que se dedica a asear oficinas. Alguien que heredó mucho dinero de sus padres vale lo mismo que alguien que tiene que trabajar duro para cubrir sus necesidades. El que es más estudioso vale lo mismo que alguien con menos talento para estudiar. La belleza exterior no determina el valor de las personas, ni la religión, ni el color de la piel. Todos somos seres con la misma valía sin importar nuestros talentos, cualidades, logros o posesiones.

Y si aún así te encuentras comparándote con otros y sintiéndote menos que ellos, te invito a que, por cada comparación negativa que hagas, te enfoques en una cualidad que tengas. Aprende a concentrar tu atención también en lo positivo, felicítate por ello sin sentirte superior a nadie. Y al mismo tiempo observa tus defectos o carencias enfocándote en la forma de mejorar. Si practicas esto, te aseguro que comenzarás a sentirte mejor y tu autoestima empezará a aumentar. 

7 comentarios en “Dejar de compararse con los demás – Día 2 del Reto Autoestima”

  1. Estefanny Sánchez

    Muy interesante…yo soy una mujer de 29 años que sufre de baja autoestima me compraro con otras mujeres deseando tener su belleza física y sus talentos, minimizo mi físico y el no lograr nada laboral en que emplearme oh ejercer, con mi pareja no puedo disfrutar el salir ya que me siento insegura e intimidada con la presencia de otras mujeres pues siento que el se fijara en ellas deseara estar con ellas y que vea que yo soy menos que ellas. Es triste vivir así…

    1. Hola Estefanny, bienvenida. En la sociedad en que vivimos se le ha dado demasiada importancia a la belleza física, tanta que muchas mujeres han padecido lo que cuentas. Mi invitación es que empieces a trasladar tu atención de un sitio a otro, me explico: en lugar de concentrarte mucho en lo que consideras que otras mujeres tienen y tú no, empieza a concentrarte en otras mujeres que rompen sin miedo esos parámetros para decirle al mundo que ellas también son hermosas, como por ejemplo las súper modelos de tallas grandes o actrices que han logrado gran prestigio y logros profesionales sin necesidad de cumplir con esos parámetros. Puedes inspirarte en ellas y ver cómo han superado esos esquemas hasta el punto de que se sienten (y por tanto se ven) lindas, y además seguras de sí mismas.

      Por otra parte piensa si hay algo más que podrías hacer por ti que no estés haciendo, y hazlo. No me refiero a dietas extremas ni a cirugías, ni a ninguna otra acción que pueda conllevar riesgos para tu salud. Me refiero a acciones naturales no invasivas, como comprarte ropa adecuada a tu tipo de cuerpo y que resalte tus puntos fuertes (todos tenemos puntos fuertes que podemos resaltar). Acciones como maquillarte adecuadamente, cortarte el pelo con un corte moderno y perfecto para tu tipo de rostro, hacer algo de actividad física, comer sano. Estos no solo son hábitos que sirven para verse bien, sino que sirven para aumentar tu autoestima y sentirte mejor contigo misma.

      No dejes de cuidarte y quererte por compararte con otras mujeres. Recuerda dos cosas: que no todo lo que brilla es oro y que algunas veces, detrás de una mujer demasiado perfecta físicamente, se esconden fallas de autoestima que se intentan tapar con un cuerpo diez. Recuerda también que la belleza es más una cuestión de actitud que otra cosa, es más un reflejo de sentirnos bien con nuestro propio cuerpo. Y por favor, si toda esta situación te está afectando a tal punto de interferir en tu vida cotidiana o al punto de sentir tristeza intensa o muy frecuente, pide ayuda a algún profesional capacitado para hacerte un proceso de acompañamiento.

      Abrazo grande.

  2. Quevedo Alejandra

    Hola!!!! Tengo 47 años y todavía no he encontrado mi don para esta vida, me preocupa y mucho. He echo varios curso como para ir viendo pero todavia no lo descubri. HELP!!!!

    1. Hola Alejandra. ¿Por qué no en lugar de buscar afuera a través de cursos, haces un ejercicio de auto escucha? Siéntate en un lugar cómodo donde puedas estar a solas un rato y centrarte en ti misma sin interrupción. Empieza a pensar en las cosas que te gusta hacer, en los talentos que tienes, en las actividades para las cuales ya te han dicho varias veces que tienes talento, y si calmas cualquier tipo de estrés o ansiedad que te produzca la situación por la que estés pasando, podrás darte cuenta de qué es lo que realmente quieres. Yo descubrí que quería dedicarme al crecimiento personal porque desde siempre he tenido muchos amigos que me han buscado para contarme sus problemas o para que les diese consejos. Un buen día uno de ellos me dijo «Tú podrías estudiar psicología». Sus palabras me calaron tan hondo, que me puse a reflexionar si él tenía razón, y llegué a la conclusión de que quería intentarlo. Y aquí estoy, casi 10 años después, dedicándome a ello. El chiste de esto es que tomes información externa como pistas que te permitan encontrar lo que deseas en la vida, aquello para lo cual eres buena, pero la idea no es que te bases 100% en recursos externos para encontrar respuestas que solo tienes dentro de ti, ¿me explico? Lo principal es que escuches lo que te dice tu intuición, lo que realmente quieres, quizá ayudándote de información proveniente del exterior, como me pasó a mí. Deja las respuestas fluir. Si haces el ejercicio con frecuencia de pronto te llegará un pensamiento inspirador con el que sentirás paz y alegría, y seguramente un poco de temorcillo de convertirlo en realidad: eso es, cuando sientes eso lo más seguro es que ya encontraste la respuesta. Un abrazo.

    2. Hola mi nombre es tamara tengo 35 años.y tmb me pasa algo similar me castigó mucho a mi misma,comparando con las demás tengo un autoestima muy baja..repito siempre lo mismo no se si es x que la persona que amo me lastimó mucho,me fue infiel muchas veces

  3. Hola buenas noches muy interesante el mensaje, me sentí identificada y a mi me pasa compararme con los demás , gracias fue bueno leer esta página

    1. Hola Damaris! Me alegro mucho que te sirva el contenido, es una liberación dejar de compararnos constantemente y amarnos como somos.
      Un abrazo

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