Superar la ansiedad Alleria Bienestar

La ansiedad es un temor constante, a veces irracional, hacia alguna situación o algún tipo de personas. Para superar la ansiedad es necesario comprender que se produce en el momento en que un miedo común se sale de control, ya sea porque se vuelve muy intenso, porque nos asalta con mucha frecuencia o por ambas razones.

Es importante que entiendas que el miedo saludable es un mecanismo de defensa necesario con el que contamos todos los seres humanos. El verdadero propósito del miedo es protegernos ante la presencia de algún peligro, sin importar que se trate de una amenaza física, psicológica o emocional. El temor, cuando es sano, nos da ese impulso necesario para enfrentar situaciones apremiantes.

Cómo pasamos del miedo común a un trastorno de ansiedad

¿Qué ocurre cuando continuamos sintiendo temor aunque no exista ninguna situación apremiante a nuestro alrededor? En este caso el miedo toma un carácter patológico, y es ahí donde se transforma en angustia. Si esta es recurrente o permanece con nosotros durante mucho tiempo, entonces se convierte en un trastorno de ansiedad.

Para una persona con este problema, el miedo deja de ser útil. Se convierte en un compañero permanente que se alimenta de los pensamientos recurrentes, uno de los principales síntomas de la ansiedad. Es muy común darle vueltas una y otra vez a los mismos asuntos sin conseguir una solución. Y también es común que, mientras más pensamos en las mismas situaciones, mayor es el temor que sentimos.

La dificultad que encontramos para poder controlar la ansiedad proviene precisamente de la incapacidad de controlar los pensamientos. La mente nos dibuja una y otra vez situaciones en las cuales quedamos en ridículo, en las cuales nos vemos expuestos a sentir aún más temor o en las cuales vivimos tragedias y fracasos. Esas imágenes nos producen aún más temor. Por eso también es común que la ansiedad genere en nosotros deseos de aislarnos de los demás, de huir de las situaciones apremiantes, conductas de procrastinación e incluso depresión.

Superar la ansiedad

Superar la ansiedad y cuidar tu salud

Todas estas situaciones hacen que nuestro cuerpo genere aún más adrenalina que antes, cayendo así en un círculo sin fin de estimulación nerviosa. Nos encontramos siempre en estado de alerta, con el pulso acelerado y los músculos tensos, entre otros síntomas físicos que denotan un sistema nervioso con exceso de actividad.

Además, nuestro cuerpo deja de tolerar alimentos o ejercicios que contribuyen a activar aún más el sistema nervioso central. Un ejemplo de esto son los ejercicios que implican competiciones, o una alimentación alta en azúcares, grasas saturadas, cafeína, etc. Es evidente que exponernos a estos alimentos y ejercicios también afecta nuestra salud física.

Por eso, podemos apoyar nuestra terapia para la ansiedad con una alimentación rica en frutos secos, consumo de grasas saludables y azúcares naturales. Frutas, verduras y hortalizas, bajo consumo de carnes y disminución de alimentos que se transforman en glucosa, como harinas y grasas saturadas, es lo ideal para ayudar a tu sistema nervioso a disminuir el estado de alerta constante.

Pautas que pueden ayudarte a superar la ansiedad

Intentar controlar la ansiedad es un callejón sin salida. Mientras más nos obligamos a dejar de pensar sentimos más estrés, lo que activa más aún el sistema nervioso, quien produce más adrenalina, y por tanto aumenta la ansiedad. Por eso, entrar en vigilancia constante y convertirnos en un policía de nuestros propios pensamientos no es la solución.

Surge la gran pregunta: si no debo intentar controlarla, ¿cómo superar la ansiedad? ¿Me voy a quedar así para siempre? No, claro que no. Hay muchas estrategias y tratamientos que pueden ayudarte a superar la ansiedad. Es importante que te observes a ti mismo antes de decidir una estrategia de afrontamiento de la situación, para que puedas determinar qué tipo de personas o situaciones son las que te generan estrés y ansiedad.

Sin importar qué tipo de estrategia elijas, es necesario que te comprometas contigo mismo y con tu deseo de sanar. Recuerda que todo se consigue con paciencia y perseverancia, paso a paso, para lo cual seguramente te sea necesario la adquisición de ciertos hábitos.

Es muy probable que al principio de tu tratamiento o estrategia para superar la ansiedad sientas miedo, eso es normal. Recuerda que estás ante un cambio de conducta que puede generarte incertidumbre. Debes asegurarte que la estrategia o tratamiento que elijas pueda ayudarte a manejar también esa incertidumbre, para que no abandones el proceso de sanación a medio camino.

Superar la ansiedad

Una técnica muy recomendada para superar la ansiedad

¿Qué ocurre cuando tenemos miedo incluso a comenzar una terapia para superar la ansiedad? Que probablemente debamos exponernos a ello a pesar del miedo que sintamos. Si comenzamos a realizar ciertos ejercicios terapéuticos de manera paulatina, lo más probable es que sintamos miedo también de los ejercicios. No debemos dejar que ese temor nos controle, ése es el secreto. Lo más recomendable en estos casos es abstenernos de intentar controlar el temor para evitar sentirlo. Si lo hacemos, terminaremos de nuevo en el ciclo vicioso que explicaba al principio, y dejará de ser temor sano para convertirse en miedo patológico.

La técnica de la exposición se basa en permitir que surja el sentimiento de miedo. Es importante no resistirte ni intentar controlarlo, solo permitir que aflore y observarlo. No te juzgues por sentir miedo, no te critiques, en su lugar sé comprensivo y compasivo contigo mismo. Observa el temor sin juicios, y déjalo libre. No te pongas a analizarlo, no pienses demasiado en ello en ese momento. Y lo más importante: no retrocedas lo que hayas avanzado con cada oleada de miedo que parezca querer invadirte.

No intentes controlar la ansiedad porque esa no es la solución a largo ni corto plazo, ya que el gran esfuerzo que esto te supone solo servirá para alimentar más al miedo. Te parecerá peor exponerte a tus temores, pero créeme que el beneficio será enorme. Y lo mejor es que esta estrategia es sostenible en el tiempo, por lo que mientras más la practiques menos propenso serás a sufrir recaídas.

¿Cómo funciona la técnica de la exposición?

Analizar lo que nos produce ansiedad es el primer paso, es lo que debes tener claro desde el principio. No a todos nos afectan las mismas situaciones o el mismo tipo de personas, así que este punto debes establecerlo en primer lugar. Si lo que te produce ansiedad es, por ejemplo, hablar en público, tal vez tengas ansiedad social o ansiedad por la actuación. Estos dos tipos de ansiedad se basan en el miedo de hacer el ridículo y ser juzgados negativamente por los demás.

Siguiendo este ejemplo, al aplicar la técnica de la exposición irás paso a paso exponiéndote al miedo. Tal vez primero te propongas explicar un proyecto a un grupo de compañeros de trabajo. Después podrías encargarte de hablar en una reunión con los jefes, y así, paso a paso, irás aumentando el desafío hasta conseguir enfrentarte a, por ejemplo, un auditorio lleno de gente.

Al aplicar este método en cada aspecto de tu vida donde sientas temor, irás viendo cómo éste va disminuyendo cada vez. Esto ocurrirá porque podrás comprobar que el temor es más grande en tu mente, y que en realidad no te ocurrirán todas esas cosas terribles que imaginas si hablas en público. Tú mismo te darás cuenta de que todo está en tu mente, todo está dentro de ti, y nadie puede sanarte salvo tú mismo. Puedes pedir ayuda, puedes ir a terapia, pero si no trabajas en ti nunca sanarás.

Durante el proceso habrá días peores y días mejores, no te asustes, eso es normal y forma parte del proceso de sanación. El secreto es perseverar en tu empeño y no echarte atrás en los días malos. Aguanta y en lugar de concentrar tu atención en la ansiedad, piensa en tu objetivo: vivir sin ansiedad. Deja que la perspectiva de tu vida sin ansiedad te motive. Piensa que nada malo te va a ocurrir por exponerte un poco a tus temores, ve paso a paso, y no muerdas más de lo que puedes masticar. Comienza por situaciones que te produzcan un miedo moderado, y ve subiendo la intensidad conforme vayas superando lo anterior. Es recomendable que este proceso lo hagas con la ayuda de un profesional.

Poco a poco te irás sintiendo mejor y esos pensamientos donde imaginas catástrofes vendrán a tu mente cada vez menos. Eso cambiará el giro de la rueda: mientras más vas superando el miedo más fuerte te sientes y el miedo irá perdiendo el control sobre ti. Así es como podrás avanzar de verdad hacia una sanación duradera y sostenible en el tiempo. Confía en ti, tú puedes superar la ansiedad si no te rindes a la primera dificultad.

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