¿Pensamiento repetitivo? Practica este ejercicio

A menudo escuchamos decir que nuestro mayor enemigo somos nosotros mismos. Sin embargo, es una aseveración con la que no puedo estar más en desacuerdo. Lo que sucede en esos casos es que el miedo se apodera de nuestras emociones, y actuamos de manera que no tengamos que enfrentar aquello que nos da miedo.

En esos casos, es una buena idea prestar atención a lo que ocurre dentro de nuestra mente, ya que nuestros pensamientos generan nuestras emociones.  Es muy complicado prestar atención a todo lo que nos pasa por la mente a diario porque tenemos muchos pensamientos, y además, suelen aparecer en desorden.

Cuando nuestro pensamiento se convierte en obsesivo y gira sin parar alrededor de alguna idea que nos molesta, nos asusta o nos produce malestar, es el momento de prestarle atención a esos pensamientos.

Ejercicio ¿Qué pasaría si…?

Para este ejercicio escribe todo lo que tengas en la mente en el mismo momento en que se presente el huracán de pensamientos. Vuelca todo lo que pienses en el papel, hasta que consideres que ya no tienes nada más que escribir. No releas tu papel en ese mismo momento, guárdalo para después. Pasado un tiempo, espera un momento en el que tengas la mente más tranquila para releer lo que escribiste antes.

Practicar esto tiene varias ventajas. La primera de ellas es que podrás ser consciente de todos los pensamientos que cruzan tu mente cuando estás demasiado concentrado en tu problema o malestar.

La segunda ventaja es que, al verlo con la mente más tranquila, te darás cuenta de que habrán cosas que estás enfocando de forma equivocada, de que tal vez el problema no es tan grave, o de que hay soluciones que no consigues ver cuando tu mente y emociones están revueltos. Esto nos pasa a todos, pero lo positivo es que puedas darte cuenta.

La tercera es que desahogas tu mente y te relajas. Una mente intranquila no es fuente de buenas ideas, así que si necesitas soluciones o nuevas estrategias para afrontar los conflictos, solo las encontrarás con la mente en calma.

Cuando releas no te juzgues ni te señales con el dedo, no te sientas ridículo ni infantil, es normal que nos desquiciemos un poco cuando tenemos muchos pensamientos que nos nublan. Entiéndelo como algo natural y saca de tu escrito toda la información útil que pueda ayudarte con tu problema. No en vano muchos sabios han dicho a lo largo del tiempo que las soluciones están dentro de nosotros.

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1 comentario en “¿Qué pasaría si?: Ejercicio de escritura terapéutica”

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