El frasco casi perfecto: ejercicio para superar la necesidad de perfección

El frasco casi perfecto

El ejercicio de escritura terapéutica «El frasco casi perfecto» está enfocado en aprender a aceptar las cosas como son, sin querer cambiarlas o mejorarlas constantemente. A veces nos pasa que tenemos personas o situaciones muy positivos alrededor, pero no somos capaces de disfrutar de ellos.

Una de las causas de esto es que siempre tenemos la mente ocupada en pensar cómo los podemos cambiar o qué es lo que necesitan mejorar. Sé lo que se siente porque esto me ocurría con frecuencia. Por ello he diseñado este ejercicio, para reconectar con la capacidad de disfrutar de las cosas o personas que nos suman, o incluso de nosotros mismos, sin esperar a que sean o seamos perfectos.

Tal vez hayas escuchado antes el ejercicio del frasco. El clásico ejercicio nos invita a escribir cada noche algo positivo de nuestra vida en papelitos pequeños, para posteriormente guardarlos en un frasquito. Al final del año el frasco se abre y se leen los papelitos, como una manera de conectarnos con todo lo positivo de nuestra vida para cerrar el año y empezar el año siguiente con más alegría y optimismo.

En este caso, quiero que utilicemos el método clásico de guardar papelitos en el frasco. Sin embargo, para trabajar el tema de cómo dejar de ser perfeccionistas, vamos a introducir variantes que nos enseñen a apreciar todo lo bueno que está alrededor de nosotros sin necesidad de que todo sea perfecto.

El frasco casi perfecto

El paso a paso

Lo primero que debes hacer es buscar un frasco o envase con su tapa. Es importante que sea transparente, de manera que te permita ver claramente lo que guardes dentro. También vas a necesitar lápiz y pequeños papelitos, pueden ser los clásicos post it pero sin pegamento.

Una vez tengas el material, vas a apartar unos minutos cada noche antes de dormir para esto. Vas a pensar en algo bueno que tengas en tu vida, puede ser una situación, una persona, o incluso lo puedes aplicar contigo mismo. Piensa en una cualidad por mejorar que tenga eso que hayas elegido, y luego en tres cualidades positivas.

Cuando ya lo tengas, lo vas a escribir en uno de los papelitos con el siguiente formato:
«Puedo disfrutar de / amar a __________ aunque sea ___________, porque también es ___________, ___________, y  ___________.»

En mi caso, uno de los papelitos que escribí era para mí misma. Puse esto: «Puedo quererme a mi misma aunque sea olvidadiza, porque también soy inteligente, buena persona y capaz.»

Cuando hayas terminado de escribir, dobla el papel y guárdalo en el frasco. Hazlo cada noche, no importa que vuelvas a trabajar en el mismo tema. Por ejemplo, yo rellené varios papeles hablando sobre mí misma. Lo importante es que coloques en cada papelito cualidades diferentes, tanto positivas como negativas, trata de no repetirlas.

Frasco casi perfecto en tu día a día

Este ejercicio se complementa luego en la práctica. Cada día recuerda lo que escribiste la noche anterior, y hazte el propósito de no quejarte por esa cualidad negativa que anotaste. Cuando sientas el impulso de hacerlo, recuerda las tres cualidades positivas que también escribiste.

De esta forma vas reprogramando tu impulso perfeccionista o de falta de aceptación hacia todo lo que te rodea, y te vas conectando con las emociones positivas de disfrute, de aceptación, de amor, de gratitud, etc. Recuerda que tu objetivo es siempre conectar con la aceptación desde el amor y la gratitud por todo lo positivo que esa persona o situación te aporta.

Transcurrido un tiempo, preferiblemente un mes, abre el frasco y lee lo que hay dentro. Probablemente haya cosas que escribiste que se van olvidando, es normal. Lo que queremos hacer al abrir el frasco cada cierto tiempo es recordar esos detalles que olvidamos, para evitar recaer en la conducta del perfeccionismo.

Una idea que te conecta más aún con tus propósitos es dedicar un rato a, por ejemplo, decorar el frasco, o arreglar el espacio donde vas a colocar los papelitos y el frasco, de manera que los tengas a mano cada noche.

En mi cuenta personal de Instagram @letrasparainspirar comparto contigo mi proceso de sanación, y cómo he utilizado la escritura terapéutica para lograrlo. ¡Sígueme, te espero allí!

El frasco casi perfecto

4 comentarios en “El frasco casi perfecto: escritura terapéutica”

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